Siempre pensé que era el hombre que soñaba, caballero, atento y así me fui enamorando de ti, llegando a entregarte lo mejor de mi vida. Sólo vivía para ti, tus sueños fueron mis sueños y así dejé de ser yo para ser tú. Contigo no fui ni “yo” ni “nosotros”, simplemente fui “tú”.
Etiquetas: Amor, Autoayuda, esperanza, mujer, mujeres, Separación










































