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Hay infinidad de platos ligeros que apenas engordan y que resultan saciantes, sabores que aumentan el bienestar, como el dulce de la miel o de las cerezas, y otros que quitan la sensación de hambre, como el vinagre de miel o manzana…lo que tienes que hacer es aprender a combinarlos; he aquí unas cuantas recetas!
- Gallo al horno aderezado con zumo de limón y con guarnición de ensalada de berros y cerezas aliñada con vinagreta de chocolate
- Guacamole vegetal; pela y/o corta en palitos vegetales crudos tales como zanahorias, pimientos, apio o mandana y prepara la salsa para mojar con un aguacate, una cucharada de yogurt natural, zumo de limon, pimieta y sal (todo triturado para crear la salsa claro). Es perfecto para compartir con amigos…y exquisito!
- Filete de pollo a la plancha con arroz blanco.
- Libritos de lomo con queso (lihgt claro, al fin y al cabo cuando está caliente sabe prácticamente igual!) al horno; rellena los libritos y mételos al horno con una pizca de aceite, pimienta y sal. Mucho mejor hornear que freir!
- Sandwich vegetal; pechuga de pavo, lechuga, tomate, palitos de cangrejo y mayonesa lihgt.
- Brochetas de salmón ahumado; alterna el pescado con calabacín a la plancha, pimiento y cebolla. Un poco de arroz blanco como guarnición será perfecto.
- Ensalada de escarola y espinacas frescas, con espárragos blancos y fresas
Para que te resulte saciante, además del contenido en fibra el aspecto mental es fundamental. Si nos gusta por fuera, si nos parece atractivo, si nos llena la boca incluso antes de comerlo, al acabar nos sentiremos satisfechos. Por eso las brochetas, un sandwich bien preparado y presentado, una ensalada con ingredientes poco habituales como las cerezas o un innovador guacamole vegetal son buenas ideas.
Innova y sacia tu cuerpo y tu mente!
Vía: Salood

Has oido hablar de la dieta del bocadillo???
Cenar o comer bocadillos aunque suena genial no es una muy buena idea, y menos si eso se traduce en comerse media barra de pan con embutido y queso grasiento.
La principal pega de cenar un bocadillo es que el organismo no consume los hidratos de carbono que aporta el pan, sino que lo almacena debido a que por la noche apenas gastamos energía.
De ahí que en términos generales no se deba abusar de los hidratos por la noche, aunque tampoco se trata de eliminarlos del todo. Vamos que cenar bocadillos no está mal… pero hay opciones mejores como las que puedes ver AQUÍ!
El pan es un alimento muy sano y saciante, rico en hidratos de carbono así como vitaminas, minerales y fibra, y además bajo en grasas. En función del relleno pues le sumaremos proteínas, grasas y otros nutrientes. La realidad es que hay bocadillos que son ligeros y te ayyudarán a perder peso.

Por tanto, si vas a cenar un bocadillo limita la cantidad del pan, y es que meterte media barra de pan hará que probablemente aumentes de peso. Si tomas un cuarto de una barra de pan, lo que viene a ser más o menos un sandwich, pues mucho mejor y es que no hay alimentos prohibidos sino cantidades peligrosas. Así que mejor es evitar los bocadillos a la cena y mejor reservarlos para otras comidas, como el almuerzo.
Piensa que 100 gramos de pan blanco aporta 250 calorías. Si tomas pan de forma moderada dentro de una dieta varidad, pues el pan no te engordará!

Un detalle…. En cuanto al pan opta por el de barra de toda la vida. Existen muchas variedades (integral, chapata, etc.), así que no te aburrras. Y consejo importante evita el pan de molde, porque es más calórico.
Otro aspecto clave del bocadillo es el relleno. Presta atención a lo que metes entre pan y pan!! El exceso de salsas, embutidos, patés o quesos muy grasos convierten cualquier bocadillo en una bomba calórica. Modera los ingredientes ricos en calorías y grasas malas.
Para no añadir muchas calorías al bocadillo opta por los vegetales y otros ingredientes bajos en grasa, como el jamón serrano o cocido, pavo cocido, otra opción saludable y baja en calorías es el atún o el huevo cocido.

Aquí tienes unos ejemplos de bocadillos sanotes:
- bocadillo de pollo a la plancha y lechuga
- bocadillo de calamares y lechiga
- bocadillo de jamón serrano, pimientos y pepino
- bocadillo de tomate y anchoas
- bocadillo de queso fresco, atún y tomate
- bocadillo de espinacas con salsa de yogur
- bocadillo de pavo, queso fresco y lechuga
- bocadillo de filete de ternera y pimientos
- bocadillo de huevo, zanahoria, lechuga con salsa de yogur
- bocadillo de salmón ahumado y queso ligero

La dieta que ayuda a perder peso o a mantenerlo debe ser equilibrada y variada, así que por muy sanos que sean tus bocadillos no se te ocurra cenar o comer siempre bocadillos porque sino tu dieta no será variada ni equilibrada, por de esa forma desplazarías o eliminarías otros alimentos importantes en tu alimentación que tu organismo necesita.
Hay cenas más sanas y ligeras que un bocadillo!! Si no te lo crees haz clic en 20 cenas ligeras y saciantes.
Aquí tienes un listado de los alimentos, con sus cantidades, que deberías incluuir entu dieta:
- Lácteos: 2-3 raciones diarias. Aquí te contamos a qué equivale una ración de lácteo.
- Aceite de oliva o girasol: 2 raciones (una ración es igual a una cuchara sopera).
- Verduras: 2 raciones diarias.
- Fruta: 3 raciones diarias.
- Cereales, arroz, pasta, pan, patata: 4-6 raciones diarias.
- Agua: 4-8 vasos diarios.
- Pescado: 3-4 raciones semanales.
- Carnes magras: 3-4 raciones semanales.
- Huevos: 3-4 raciones semanales.
- Legumbres: 2-4 raciones semanales.
- Frutos secos: 3-7 raciones semanales.
- Carnes rojas, embutidos, patés: ocasionalmente.
- Bollería, helados, pasteles, dulces, alcohol, refrescos: ocasionalmente.
- Mantequilla, manteca: ocasionalmente.

Muchas veces, cuando nos excedemos en la comida o comemos durante la tarde, nuestra solución para compensar en olvidarnos de antes de dormir debemos comer algo…vamos, que no cenamos! Es un error que seguro que alguna vez has cometido, yo reconozco que lo he hecho ya que no has equilibrado tu dieta ese día y tu alimentación no habrá sido saludable.
Para esos días en los que te pasas, seguro que en diciembre habrá más de uno, aquí tienes 4 cenas que te ayudarán a compensar una copiosa comida.
CENA 1
Las comidas con mucha grasa y colesterol (lentejas, huevos con patatas…) normalmente no incluyen vegetales, así que a la hora de cenar es bueno hacer un menú rico en este tipo de alimentos:
- ensalada de tomate y cebolla aliñada con aceite de oliva, vinagre de módena, sal y orégano
- Sandwich vegetal: 2 rebanadas de pan bimbo tostado, 2 lonchas de pavo, lechuga, cebolla y una cucharadita de mayonesa ligera
CENA 2
Si has comido un plato con muchas calorías (lasaña de espinacas con su queso y su bechamel, croquetas de verduras…) pero pocas o ninguna proteína lo mejor es que comas un plato de proteínas para cenar y mejor si es único:
- Sandwich de salmón ahumado con queso fresco ligero
CENA 3
Ya te he hablado en más de una ocasión de alimentos o hierbas que te ayudan a digerir mejor tus comidas. En la época navidad es un clásico el dolor de barriga por el exceso de comida, así que aquí te dejo una cena ligera que te ayudará a tener una buena digestión y un buen descanso posterior:
- Ensalada de pera con nueces y uvas pasas y tomatitos cherry. Adereza con limón mejor que con vinagre.
CENA 4
Varía y haz una cena diferente a lo que acostumbras mezclando alimentos que sueles tener en tu nevera o congelador:
- Pimientos rellenos de espinacas, gambas y tomate natural.
Foto: Flickr
La falacia de que cenar engorda hace que muchas mujeres tiendan a no comer nada a última hora acostumbrándose así a una dieta desequilibrada e insana. Es cierto que la última comida del día no debe ser pesada, pero después de una jornada de trabajo o estudios es necesario comer algo al final del día. Eso sí, ligero mejor.
He aquí 20 cenas ligeras que no te pesarán en ningún sentido!
- Ensalada de mozarella fresca, tomate, orégano, uvas pasas, aceite de oliva y balsámico.
- Tortilla francesa con un huevo y dos lonchas de pavo.
- Filete de pechuga de pavo a la plancha con guarnición de tomate en rodajas con chorrio de aceite de oliva y orégano.
- Tofu a la plancha con espárragos trigueros y champiñones acompañados de arroz blanco (imagen superior).
- Ensalada de pollo, rúcula y limón.
- Crema de zanahoria y patata
- Brocoli con zanahoria, una patata y un huevo cocido; todo rociado con aceite de oliva virgen.
- Pechuga de pollo a la plancha aderezada con jugo de limón natural.
- Melón con jamón serrano.
- Pudding de salmón a las finas hierbas.
- Ensalada ligera con frutas y vinagreta de chocolate (foto superior).
- Sepia a la plancha con tostada y queso fresco.
- Crema de puerros con taquitos de zanahoria cocida.
- Ensalada de peipno con tomate y cebolla.
- Alcachofas con gambas a la pimienta.
- Ensalada de frutas aliñada con vinagreta de mermelada de frambuesa.
- Burritos ligeros (foto superior): tiras de pollo a la plancha, pimiento y cebolla a la plancha y aliño de ajo y perejil con chorrito de aceite de oliva virgen.
- Judías verdes con huevo cocino y chorrito de aceite.
- Brocheta de pavo con champiñones y pimientos.
- Ensalada verde con nueces, pasas y taquitos de pavo.
Fotos: Flickr

Lo que más me apetece ahora que vienen días fríos es llegar a casa y oler un rico plato de sopa! Los platos de cuchara son muy reconfortantes en invierno porque nos hacen entrar en calor y suelen ser muy digestivos; cuál es tu favorito?
Hace un año vivía en Edimburgo y allí aprendí que la sopa es mucho más que caldo de pollo con fideos. Cremas, caldos con verduras cocidas, arroces aguados y especiados… a todo le llaman sopa! El caso es que aprendí a preparar muchos más platos de cuchara y me acostumbré a asociar estas “comidas líquidas” con el bienestar físico en invierno.
Antes de marcharme apenas tomaba sopas, pero al estar fuera, en un país tan frío, me dí cuenta de que es una herramienta imprescindible y ahora que el invierno se acerca ya estoy planeando cómo va a ser mi primer “plato de cuchara”. La idea es que salga algo así como la receta del plato superior; tiene buena pinta verdad?
No parece muy difícil; es un caldito de pollo con verduritas cocidas en juliana; innovaré con las especias… quizás hierbas provenzales!

La típica sopa de mi abuela es un caldito de pollo con fideos, como la de la imagen superior. La conoces verdad? Sin embargo, no era mi favorita de pequeña ni lo es ahora (aunque la aprecio mucho más que antes!) porque me gustan más espesas, en plan cremita, o con alguna verdurita u hortaliza cocida.

La sopa de tomate es el “best seller” nacional en Reino Unido. Al principio no era consciente de su fama y recuerdo comprar en el supermercado varias latas (es exageradamente barata) pensando que era salsa de tomate. Craso error. Sólo os diré que la natural, recién hecha, es pasable e incluso a veces está buena (para mí), pero la de bote es terrible.

Esta era mi cremita favorita; zanahorias, con patatas! Una vez cocidas las zanahorias y alguna patatita se tritura todo bien (de deja un poco del agua con aceite de oliva de la cocción para que no quede muy espeso) y se añade sal, pimienta y especial al gusto. Está muy pero que muy rica y con una tostadita (allí todas las sopas se acompañan de pan tostado) y un trocito de queso de cabra (como en la foto) es un verdadero manjar…se me hace la boca agua!
Pero aquí también tenemos nuestros propios “platos de cuchara” para sentirnos mejor en los duros meses de invierno, como la fabada! Este plato asturiano me encanta, aunque es más pesado que una sopa y hay que tomarlo con moderación. En todo caso está en mi lista. Y a ti cuál es el “plato de cuchara” que más te gusta?
Vía: Salood









































